Ejemplos de DAFO personal

El DAFO personal es una herramienta de ayuda para identificar las debilidades, las amenazas, las fortalezas y las oportunidades que tienes por delante al lograr un nuevo objetivo. Puedes sacar un gran partido a esta herramienta en el ámbito profesional. ¿Cómo aplicarla? A continuación, tienes tres ideas que pueden ayudarte.

Algunos ejemplos de DAFO personal

Escribe en un folio cuatro columnas diferentes encabezadas con estos cuatro apartados temáticos. Imagina el caso de un estudiante de filosofía con un buen nivel de inglés que busca trabajo por primera vez. ¿Qué fortalezas puede anotar? Formación actualizada y reciente. Motivación por el mercado laboral. Conocimiento de idiomas.

¿Cuáles son las debilidades que le esperan? Ausencia de experiencia práctica. ¿Qué amenazas tiene? El sector de la filosofía ofrece pocas oportunidades de empleo actualmente. ¿Qué oportunidades encuentra? Oportunidad para especializarse en un sector en concreto, por ejemplo, la enseñanza o los recursos humanos. Las debilidades y las fortalezas son factores internos a la persona, mientras que las amenazas y las oportunidades son externos al sujeto.

Toma cada apartado como una lluvia de ideas y márcate el objetivo de escribir, al menos, cuatro puntos por columna. Es decir, es conveniente que te tomes tu tiempo para hacer este ejercicio si realmente quieres que el resultado sea útil.

Qué anotar en cada apartado

Una vez hecho un ejemplo de un caso práctico, a continuación, puedes observar otro ejemplo más general de aquello que debes anotar en cada casilla. En el plano de las fortalezas debes escribir aquellas características, capacidades, cualidades y competencias propias positivas. ¿Qué anotar en el campo de las amenazas? Factores negativos externos que trascienden a tu control o barreras del contexto en el que te encuentras.

En el campo de las debilidades puedes hacer referencia a algún freno que te condiciona. Por el contrario, en el plano de las oportunidades, escribe qué elementos externos son un valor para lograr las metas.

Puedes hacer este ejercicio acompañado de un amigo que te conoce bien para que también aporte sus observaciones a modo de lluvia de ideas. Es muy importante que elijas a una persona que te conoce de verdad y con quien te sientes cómodo hablando de ti mismo. El valor de la amistad en este ejercicio es que esa persona puede ofrecerte información complementaria que tal vez tú no habías apreciado.

También puedes realizar este ejercicio acompañado por un mentor que te aconseja a partir de su experiencia y conocimiento en el sector en el que quieres especializarte.

Hazte preguntas para hacer un DAFO personal

También puedes realizar este ejercicio haciéndote preguntas a ti mismo al modo de un ejercicio de coaching. Para definir las fortalezas hazte estas cuestiones: ¿Cuál es mi mayor valor en relación con el objetivo? ¿Qué me diferencia de la competencia?

Para concretar tus debilidades, hazte esta pregunta: ¿Qué aspectos de mí mismo tengo que perfeccionar? Para definir las oportunidades concreta tu respuesta a esta cuestión: ¿Qué aspectos externos pueden propiciar mi buena suerte? Por el contrario, para determinar las amenazas, hazte esta pregunta: ¿Qué aspectos externos me limitan?

Por tanto, para realizar el DAFO personal a partir de las preguntas es esencial que pongas en práctica tu capacidad de introspección y mantengas un diálogo interior activo contigo mismo.

Al margen de cuál de estas tres formas de hacer un DAFO personal elijas, es conveniente que realices el ejercicio una tarde en la que tengas tranquilidad para concentrarte sin interrupciones en esta meta puesto que el autoconocimiento es una vivencia incompatible con la prisa.

En ESERP impartimos formación especializada para alcanzar el éxito en el entorno laboral actual. La formación es una fortaleza que puedes anotar en un DAFO personal orientado a un objetivo laboral.

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