Liderazgo: una forma de vida

Desde pequeños, en numerosas actividades de desarrollo personal se nos ha hecho elegir entre estas dos opciones: líder o borrego. La importancia de esta respuesta residía en conocernos a nosotros mismos y ver la realidad de cómo nos vemos y reflexionemos sobre cómo deberíamos ser.

En muchas ocasiones, la palabra líder está asociada a connotaciones negativas. Presuponemos que una persona con liderazgo es una persona manipuladora y con ambiciones, en el mal sentido de la palabra. Pero no. Ser líder significa, en el ámbito laboral en concreto, ser una persona segura de sí misma, resolutiva y con la capacidad de gestionar un equipo humano.

¿Cómo diferenciar a un líder?

Los cambios son esenciales en la vida. Ellos implican evolucionar, aprender y crecer. Y esto es precisamente lo que hace un líder.

Un líder es aquella persona que ante las adversidades, no se rinde y no evita las culpas sino que las asume y las resuelve.

Una persona con liderazgo es aquella que consigue sacar lo mejor de su equipo y que consigue florecer su motivación y su talento.

Un líder no se cae, actúa. Encuentra soluciones con su equipo y las lleva a cabo. Da un paso adelante y asume las consecuencias. Un líder es el perfil necesario e imprescindible en cualquier aspecto de la vida.

Ser líder va con la actitud, con la forma de socializarnos con los demás y con la personalidad. Pero, ¿un líder nace o se hace? Es cierto que un líder adopta una serie de actitudes y aptitudes que le hacen diferente al resto. Pero, aunque hayamos nombrado algunas de ellas, esto no quiere decir que las personas con liderazgo sigan siempre un mismo patrón. De hecho, el éxito de un buen liderazgo está en ser uno mismo.

El error más grave que se puede cometer, es intentar ser quien no eres. Hazte valer y sé tú mismo. Entonces, serás un buen líder.

Para un equipo, su líder debe ser su ejemplo a seguir, su guía. Por eso, esa persona debe ser de confianza y auténtica. ¿O es que alguien tendría como referente a una persona que no es quien verdaderamente es? Además, no existe una única forma de ser líder, sino que existen muchas formas de liderazgo que van con la persona y con la empresa.

En ESERP, trabajamos cada día para formar a personas capaces de gestionar un equipo humano de la mejor forma posible: desde el liderazgo, pero también desde la empatía.

Por ello, si estás interesado en nuestros másters o grados en Dirección de Recursos Humanos y Gestión de Personal, estaremos encantados de informarte. ¡Estamos esperando a un líder como tú!

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